El viernes 6 de junio el proletariado de Los Ángeles se alzó contra las redadas de una policía migratoria (ICE, por sus siglas en inglés) que Trump ha convertido en emblema de su proyecto de gobierno. Basta ver las imágenes para comprender quiénes son los protagonistas de los disturbios: los trabajadores migrantes, mayormente latinos, que malviven en los barrios obreros de la megaurbe, sometidos a los salarios de miseria, la irregularidad legal y la violencia policial sistemática; un crisol proletario proveniente de decenas de países que EEUU ha tratado durante largo tiempo como su patio trasero.